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1930-1946 La República Liberal

      1930-1946  La República Liberal
Se reinicia la ‘violencia fratricida’ entre los partidos, por las medidas impulsadas por los liberales, creación del banco agrario y central hipotecario, regulación de la política petrolera, jornada laboral de 8 horas, prestaciones sociales, protección a la mujer casada ley 28 de 1932, limitación a la injerencia de la iglesia en la educación, , aumento de impuesto de renta, sucesoral y a las donaciones, utilizada para evadir impuesto sobre venta de inmuebles, ley de tierras ‘reforma agraria’ ley 200 de 1936, que nunca se aplicó, protección a la maternidad ley 53 de 1938.
Durante la 2ª guerra mundial 1939-1944, por orden de usa, se conminó a los alemanes residentes en el país en el municipio de Fusagasugá; se expropio la empresa aérea alemana Scadta; se permitió la inmigración de españoles y franceses.
Terminó empantanada en la corrupción de sus gobernantes. Los escándalos se sucedían en la prensa y la radio, mientras el abismo entre los oligarcas liberales y el movimiento Gaitanistas se iba haciendo más profundo. Intentaron, pero tampoco pudieron o no quisieron.
1944 “La Violencia” en Colombia
Es eso, la contrarreforma agraria; eso es: ‘La Violencia’, la generalización de Latifundio. Allí donde había pequeña propiedad, por ejemplo: en el Tolima, sólo en 1952 se destruyen 36.000 fincas campesinas; el latifundio crece por todas partes, en el Quindío, en el norte del Valle, en el Huila, todo un municipio queda de un solo propietario: ALGECIRAS. Por todas partes se ve la descomposición del campesinado, disfrazada desde luego de lucha de liberales contra conservadores, pero con un solo triunfador: el Terrateniente y un solo perdedor: el Campesino, ambos de los 2 partidos; a ese fenómeno lo llamamos: ‘La Violencia’. Allí donde no había pequeña propiedad y por lo tanto nada qué robar para ampliar el latifundio, en la ‘Costa Atlántica’ que ya era todo latifundio, aunque hubiera habido muchos godos y muchos liberales no hubo ‘Violencia’, allí no valía la pena la ‘Violencia’; fue principalmente en los sitios en que había mucho que robar y las vecindades que produjeron los polos de crecimiento acelerado. Por ejemplo Cali, en una década fue la segunda ciudad Latinoamericana en crecimiento después de Sao Pablo por la Violencia del norte del Valle; ese desarrollo se puede seguir en otros países y también en Colombia, en ciudades como, Ibagué, Neiva, eje cafetero, Medellín, Bogotá.
En Colombia también se produjo la expulsión masiva y corriente, mientras aprueban decretos de Reforma Agraria que no se llevan a cabo porque la aprueban los representantes de los grandes Hacendados y por tanto en condiciones irrealizables. 1º. ‘Tugurios’: En cambio llevan a cabo sin decreto alguno la contra-reforma agraria, motivo por el cual la gente se acumula en las ciudades con gran velocidad, es decir, en las ciudades el crecimiento no es solamente crecimiento numérico, sino el hecho de que crece por gentes desarraigadas, expulsadas, desambientadas, aparecen los ‘Tugurios’ en las ciudades; 2º. Artesanos: y el efecto segundo, que los propios pobladores urbanos van a ser desarraigados por un efecto diferente: la descomposición del artesano, el artesano es suprimido por la industria y el comercio, un fenómeno muy conocido, por ejemplo, hace que los carpinteros por un tiempo se sostengan mientras se dan la industria del mueble, todavía se mantienen dependientes de los grandes almacenes, algunos artesanos por un tiempo y luego la industria los convierte a todos en asalariados. Ese es el otro proceso interno de desplazamiento, es decir, hay un desarraigo doble: uno externo y otro interno.” Ciudad e Identidad, Estanislao Zuleta, Arte y Filosofía, pág. 239, Ed. Hombre Nuevo Editores.

1945   Guerrilla Conservadora. 
Chulavitas. Pájaros.  Aplanchadores. Penca Ancha. Las guerrillas de la paz. Guardias Cívicas. Los patriotas. Contrachusmas. 
El posesionarse Ospina Pérez presidente 1946-1950, dentro de las primeras medidas fue crear la ‘Popol’ policía política, cuya denominación popular fue la ‘gestapo criolla’, instrumento de persecución política contra los opositores políticos liberales y como la mayor parte de sus miembros provenían del corregimiento de la ‘Uvita’, municipio de Chulavo, Boyacá, fuerte bastión del fanatismo conservador, por ello el término ‘chulavita’ se generalizo como equivalente a represión. Los dirigentes Gaitanistas del partido liberal se retiran del gobierno por esto y por sus denuncias en el congreso de la republica contra ministros conservadores sobre un enriquecimiento con las concesiones del petróleo, por lo que renuncian tres ministros.
Al amparo de la ‘doctrina Truman’, se aplica un plan de violencia "de baja intensidad" en los campos y pueblos. Se trataba de impedir el triunfo electoral de Gaitán, desmovilizar a los campesinos liberales, anular la capacidad de resistencia del pueblo y recuperar el control de la tierra para el gran latifundio. La violencia se encendió otra vez, con ferocidad inaudita, pero oficialmente reinaba la paz. Las masacres eran frecuentes y se estima que en ellas murieron más de 200.000 colombianos. Las masacres eran frecuentes.
En 1949 Ospina decidió cerrar el Congreso y tomó medidas autoritarias que inauguraron una década de dictadura civil y militar. 
Gilberto Alzate Avendaño sintetiza el pensamiento de Laureano: “La guerra es inevitable. Si el liberalismo se empeña en la presidencia, el problema del poder no se decidirá en las urnas sino en las barricadas”. En las elecciones presidenciales de 1949 que gana Laureano, el liberalismo llama a su militancia a la abstención.
En 1951 se aprobó el acto legislativo para convocar a una ‘asamblea constituyente’, sin participación de los liberales, en el texto de la convocatoria, entre mucha barbaridades: “Las instituciones de la Republica se aparta definitivamente de la influencia perniciosa de las ideas rousseanas y se inspiran por entero en las evangélicas, a fin de realizar la democracia cristiana, prohibiendo la masonería y se instituye el voto de los cónyuges legítimos en representación de la familia”. Texto copiado del régimen totalitario de España bajo el mando de Francisco Franco.
Comenzó a perfilarse la estrategia guerrera de la reacción conservadora. ‘La Violencia’. Con mayúscula la V. Otro período trágico de nuestra historia, los colombianos proseguimos cometiendo todas las atrocidades que nos habían enseñado los caudillos oligárquicos del siglo pasado: mutilaciones, decapitaciones masivas, descuartizamientos, violaciones, ‘corte de franela’, en fin, todo lo que el lector pueda imaginar y mucho más que no puede imaginar. El país se agotó en ríos y rituales de sadismo, horror y sangre.
Hasta hace unos años, en Villahermosa, norte del Tolima, se decía que en no se conseguía un liberal ni para remedio.  Comenzaron a conformarse cuadrillas conservadoras, ‘chulavitas’ en la sabana Cundiboyacense y los Santanderes, ‘pájaros’ en el Valle y el eje cafetero, ‘aplanchadores’ en Antioquia y Quindío, ‘penca ancha’ en la costa caribe, Sucre, en Tolima, ‘contrachusmeros’.
Encargadas de quitarle la cédula de identidad a cada campesino liberal, por la razón o la fuerza. Pero en realidad la estrategia era más profunda: se trataba de iniciar la violencia generalizada "por abajo", por el campesinado pobre, de manera que cuando llegara a los ‘notables’ fuera ya demasiado tarde para responder.
Esta estrategia fue tan eficaz, que todavía hoy muchos historiadores sostienen que la ‘Gran Violencia’ comenzó en 1948, con el asesinato de Gaitán, pero cuando fue asesinado, en abril 9 de 1948, ya la violencia había cobrado miles de víctimas en los departamentos de Boyacá, Santander, Cundinamarca, Huila, Tolima, Antioquia y Valle del Cauca, y comenzaba a dejar su huella sangrienta las regiones cafeteras, eje cafetero.
1ª. Chulavitas. 
Boyacá, Cundinamarca, Santanderes
Facción de la policía conservadora que operaba en la región cundiboyacense y los Santanderes.​ Es el epíteto utilizado para denominar las bandas armadas de origen campesino y policivo en Colombia que existieron durante los primeros años de ‘La Violencia’, conformado por gentes del campo procedentes de la vereda Chulavita, municipio de Boavita, departamento de Boyacá, reclutados rápidamente en enclaves conservadores del nororiente del departamento de Boyacá, para defender al gobierno conservador del presidente Ospina Pérez, con el objetivo de restablecer el orden en Bogotá, la cual estaba sumida en el caos, el pillaje y la violencia callejera debido al ‘Bogotazo’, que fue una manifestación espontánea de una turba enfurecida tras la muerte del caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán.
Los Chulavitas cumplieron su misión con eficacia, aunque con exceso de fuerza; luego fueron usados como contrapeso a las guerrillas liberales denominadas también como ‘Los cachiporros’, estacionadas en los Llanos Orientales, razón por la cual algunos historiadores los definen como la continuación y semilla del conflicto armado actual en Colombia.
Los ‘Patiamarillos’
Campesinos liberales que al andar descalzos sus pies llenaban de barro los caminos y parajes. “Los chulavitas acompañados con unos 4 o 10 conservadores, estos llegaban y daban de dedo: ‘él es conservador’, entonces lo apartaban; y él es un ‘collarejo’ hijueputa ‘Patiamarillos’, mil cosas, entonces lo cogían, ya él no vivía, lo sacaban, lo apartaban y lo mataban. Como las casas eran de paja, de paja palmicha, palmarrial y una que se llama palmacuca… que cuando se afina se llama palmecuca, que sirve para hacer casas y las paredes. Entonces llegaban, a lo que ya mataban la gente, los botaban en el rancho al que le metían candela, para que cuando llegaran los familiares no hubiera cómo cobrarlos, reconocerlos”.
Cundinamarca
Una de esas cacerías ha quedado en la memoria de los colombianos como prueba patente de la eficacia del ejército nacional. El legendario guerrillero Efraín González, conservador, se mantuvo fuera de la ley durante años y fue necesario más de 1.000 soldados para cazarlo en el centro de Bogotá, en una persecución que duró días. Se destruyeron casas y hasta edificios, se utilizó artillería para eliminar a un solo bandido fugitivo armado con una pistola. Después de la ‘batalla de Boyacá’, que selló la independencia del país en 1819, no se había visto tanto heroísmo y, sevicia contra un copartidario.
2ª. Pájaros. 
Valle del Cauca. Eje Cafetero
Un grupo armado ilegal que existió durante los años de ‘La Violencia’ conformado por campesinos y habitantes de filiación conservadora, procedentes de pueblos con dicha filiación, principalmente en el Valle del Cauca y sobre todo en Tuluá, análoga los ‘chulavitas’. El objetivo de los ‘pájaros’, nombre dado en 1953 tras el ascenso de Laureano a la presidencia y con el poder definitivamente conservador, era asesinar e intimidar a los residentes y campesinos de filiación liberal opositores a los gobiernos de Mariano y Laureano. Los ‘pájaros’ eran pagados con buenas sumas de dinero por los caciques conservadores: Asesinos a sueldo, patrocinados por los grandes hacendados o gente del poder, para eliminar opositores políticos. Los ‘pájaros’ tenían como norte fundamental eliminar liberales. El más conocido de ellos fue León María Lozano, a.  ‘el cóndor’, que desde Tuluá, Valle del Cauca, determinaba quien vivía y quien moría en la región, en el propósito de hacer viable la “Cordillera Azul”. El mismo 9 de abril de 1948, mataron en Caicedonia a dos hermanos de Abejorral, liberales.
3ª. Penca Ancha
En las sabanas del sur de  Bolívar, Cordoba, Sucre, Mompox y Magangué. Así se denominaban las cuadrillas conservadoras inculpadas de masacres en la población rural de liberales. Hacia 1940 el Estado y la Iglesia jugaron un rol normalizador y estructurador que iba en concordancia con los ideales hegemónicos que impuso la élite regional, las autoridades que visitaban estas zonas afirmaban que estos territorios debían "antioqueñizarse",  es decir ‘a sangre y fuego’, quienes movidos por las riquezas auríferas, generaron una colonización y violencia planeada hacia estos lugares.
4ª. Tolima. Llanos Orientales
En el caserío La Bonita, Villahermosa, norte del Tolima, su crecimiento y proyección en manos de colonizadores antioqueños llegados de Abejorral y Sonsón, hacían prever que el ‘Azul Prusia’  prevalecería, por encima de cualquier requerimiento social o económico. Hasta hace unos años, en Villahermosa, se decía que en ‘no se conseguía un liberal ni para remedio’.
5ª. Aplanchadores. 
Quindío. Antioquia
¿Porque aplanchadores? No existían sierras eléctricas o la moto sierra, se ‘legalizaba’ o pacificaba a punta de machete, ‘peinillas’. Quema de Rionegro, Antioquia, el mismo 9 de abril de 1948, salieron buses de Bello y Envigado, parqueados en las sedes del partido conservador, abordados por militantes y facinerosos del partido, quienes quemaron e incendiaron la ‘meca’ del liberalismo en Antioquia.
“Matar un liberal es hacer patria”. “Un campesino colombiano debe ser un soldado de Dios encargado de combatir el ateísmo liberal”. “Los obispos que no defenestran desde el púlpito la apostasía roja no son más que unos perros echados”.  Discurso en las homilías de Monseñor Builes, obispo de Santa Rosa de Osos,  un cura político intransigente y escatológico. Arengas repetidas por el resto de la Mitra y respaldadas por los curas de pueblo desde los púlpitos de las parroquias.
Monseñor Builes, ideólogo de los ‘aplanchadores’ en clara alusión a que todos los liberales son “masones, ateos, irreligiosos, pecadores” y por lo tanto enemigos de la Iglesia, predicaba:
“Se acerca el tiempo de cuaresma, tiempo de penitencia y de oración para los hijos de la Iglesia: penitencia de sus pecados y oración para implorar la misericordia de Dios sobre Colombia, esta Patria querida, que está para hundirse por culpa de sus propios hijos, en el horrendo abismo en que se revuelven desesperados, víctimas de la masonería, ateos, irreligiosos, pecadores” […]
“Estamos en plena persecución legal, aunque con detestable hipocresía protesten religiosidad y respeto a la Iglesia los que la llevan al desastre y los que escriben en la prensa anticristiana” […]
“En muchas de nuestras pastorales sobre el liberalismo os hemos expuesto sucintamente las teorías de los enemigos de la Iglesia, las prácticas abominables que en el pasado han llevado a cabo y nuestros temores para el porvenir de la religión en nuestra patria. Los hechos ocurridos en estos 6 últimos años y de manera especial, la vista del cuadro sombrío que representa en este momento nuestra Patria, demuestran a las claras que no eran infundados esos temores”.

1946-1956  La Guerrilla Liberal
Grupos liberales armados que se consolidan durante el gobierno de Rojas Pinilla, que controlan de norte a sur todas las cordilleras, en defensa de liberales y venganza sectaria, como reacción a la guerra desatada por los mayordomos del clero ‘Mariano y Laureano’.
Guerrilla liberal, ‘bandoleros’, ‘chusma’, ‘cachiporros’ contra los ‘comuneros’, contrachusma’, ‘chulos’ y miembros de la fuerza pública. Cuando los campesinos denunciaban los atropellos ante el ejército en espera de protección y justicia, el militar de mando preguntaba a qué partido pertenecían, y, oyendo que al liberal, decían: "¿Cachiporro? Que se los traguen los ‘chulos’". Los asesinados se diferenciaban, a bala, si eran por guerrilleros liberales, con ‘corte de franela’ ejecutados por las cuadrillas conservadoras.
De los jefes liberales alzados en armas en los años 40 y 50, los más mentados eran, Guadalupe Salcedo, Eduardo Franco Isaza, Eliseo Velásquez, Tulio Bautista y sus 4 hermanos, Carlos Rodríguez ‘El Pote’, Bernardo Giraldo ‘El Tuerto’, Rafael Sandoval ‘Failache’, Eduardo Nossa, Eliseo Velásquez ‘Cheíto’, Rosendo Colmenares, Dumar Aljure Rivas  ‘El Valiente’. En vísperas del advenimiento del régimen militar que negoció con ellos, el número de guerrilleros se calculaba en unos 3.000, auxiliados por 2.000 colombianos más. Si se les preguntaba por qué estaban en combate, respondían: “para entregar el poder al pueblo Gaitanistas”.  La mayoría de los líderes rebeldes creyeron en la buena fe del armisticio y se aprestaron a firmar la paz para regresar a sus hatos.
Guadalupe Salcedo. 
Comandante general de las guerrillas del Llano. Quien creyó en la palabra oficial e hizo entrega solemne de las armas, terminó traicionado. En junio 6 de 1957, cuando se hallaba en la zona industrial de Bogotá, agentes de la policía lo cercaron y le ofrecieron respetarle la vida si se rendía. Con las manos en alto murió acribillado. Hoy es una leyenda de la Violencia en los Llanos Orientales.
Eduardo Franco Isaza. 
Quien pedía garantías para dar este paso, se opuso a la rendición incondicional y a la postre se quedó solo. Fue el único que no se entregó al general Rojas y se asiló en Venezuela. Siempre se quejó del abandono en que los jerarcas del liberalismo dejaron a la guerrilla llanera que ellos mismos habían empujado a la revolución. Murió pacíficamente en Bogotá en 2009.
José Alvear Restrepo. 
Abogado defensor de los derechos humanos. Tras la muerte de Gaitán, su amigo y compañero de trabajo, e integrante de los núcleos de intelectuales del movimiento liberal, se adentró en los Llanos Orientales y sistematizó las prácticas democráticas y progresistas de las comunidades llaneras en un documento titulado ‘La segunda ley del Llano’, donde se sintetizaron las bases del nuevo poder, las formas de administrar justicia, el régimen tributario, la preservación de recursos naturales y las relaciones de igualdad entre hombres y mujeres, entre otros. En agosto 19 de 1953 murió ahogado en un aparente accidente en el río Meta.
Eliseo Velásquez ‘Cheíto’. 
“’Ese’ Velásquez encarnó la reacción popular y bajo cuyo nombre se hicieron los primeros, dolorosos y dramáticos intentos de lucha. La otra cara de la medalla liberal: por una, entrega, prudencia, legalismo; por la otra, venganza, muerte y saqueo. En el subconsciente de cada liberal había nacido un Eliseo Velásquez, que no quería saber de razones, cálculos y de nada, como no fuera gritar, maldecir, destruir y matar. A medida que la violencia y los métodos fríos y despiadados de los chulavitas crecían en intensidad, la consigna de Velásquez no era sino muerte y reacción”. Libro ‘Las guerrillas de los Llanos’  de Eduardo Franco Isaza. Refugiado en Venezuela, en 1952 fue pedido en extradición y, en un acuerdo de concesiones mutuas, cuando Velásquez pisó la frontera sucesivas ráfagas de ametralladora destrozaron su cuerpo, a cambio, Colombia reconoció los derechos de Venezuela sobre los islotes de Los Monjes.
Dumar Aljure. 
Sitiado y muerto con toda su familia en San Martín, Meta, por un batallón del ejército en abril de 1968. Con su muerte, murieron la leyenda y mito en que lo convirtieron miles de campesinos que llegaron a considerarlo dotado de poderes sobrenaturales, capaz de burlar la muerte, curar cristianos y animales y hacer llover o irradiar el sol. Era un bandido ya desde 1945. Desertó del ejército con su fusil, prendas de dotación y 4 hombres, y entró a formar parte del grupo de Guadalupe Salcedo.
En Tolima, Huila, Eje cafetero, Norte del Valle
Adoptaron nombres de miedo, sembraron el terror por todas las comarcas del país: Capitán Veneno, El Tigre, Alma Negra, Zarpazo, Capitán Venganza, el pollo de la Tebaida, Sangre Negra y Tarzán;  De los más feroces bandoleros del fin de ‘La Violencia’, ‘Desquite’  sus cuadrillas derramaron  el terror en los territorios del Tolima y el viejo Caldas, entre 1956 y 1963. Fueron asesinados, uno a uno, en cacerías que costaban la vida a civiles de toda condición y edad.
Quindío
La más importante de dichas ‘guerrillas’ era la comandada por el reservista tolimense Teófilo Rojas Barón a.  ‘Chispas’; logró abarcar en su zona de control casi todo el municipio de Calarcá, con sus corregimientos de Córdoba, Quebrada Negra, Barcelona y Albania y parte considerable de Génova, Pijao y Armenia.
La evocación de un campesino parcelario sobre su propia suerte entre 1950 y 1953, la remembranza de otro campesino letrado de la situación vivida desde 1954 en su vereda, una de las áreas controladas por ‘Chispas’, de  los comerciantes de las tiendas, incluyendo algún conservador y en las veredas de los otros municipios de la cordillera, era que decían sin cesar: "Si no es por ‘Chispas’, destruyen a todos los liberales y campesinos de la región" o "Gracias a ‘Chispas’ pudimos conservar las parcelas".
Faraute. ¿Quién los asesinaba y les quitaban la tierra? Pues los paras. Pero en los años 50 no existían. Entonces era la guerrilla de ‘la farc’. Tampoco, solo surgieron en 1964. ¿Entonces quiénes? Pues miremos y volvamos a leer atrás y adelante, a ver quiénes. 
No existen registros que ‘Chispas’ o ‘El Mosco’ o los jefes de las principales cuadrillas liberales que se gestaron antes del ‘Frente Nacional’, hubiesen hecho riquezas traducibles en tierra o en inversiones urbanas. ‘Chispas’, por ejemplo, durante la tregua de 1958 a 1959 aparece como un propietario pequeño que cultiva con sus propias manos la tierra. La compra de la ‘mejora’ habría sido mediante un préstamo otorgado por los fondos estatales de Rehabilitación.
Después de entregar sus armas en 1955, fueron cazados y exterminados los ex combatientes. El jefe guerrillero Guadalupe Salcedo desmovilizado, fue asesinado en 1957. Junto a Salcedo se entregaron otros jefes guerrilleros liberales: Dumar Aljure, Eduardo Fonseca, Carlos Perdomo y Jorge González. Algo parecido sucedió en escenarios distintos a los Llanos: en el Tolima, en Santander y en Antioquia.

1948 El Bogotazo. 
Operación Pantomima
El 9 de abril de 1948, la CIA con la complicidad de la elite liberal – conservadora, asesinaba una esperanza más del pueblo colombiano en las calles céntricas de Bogotá. El asesinato del líder popular produjo una violenta insurrección en la capital, el ‘Bogotazo’, estalló una espontánea e incontrolable insurrección que con ira incontenible se propuso destruir el poder de los gobernantes conservadores combatidos por Gaitán. El capitolio nacional fue destruido. La casa de la Laureano asaltada e incinerada, también la del nuncio papal y la del arzobispo. Miles de cadáveres cubrieron las calles. La puntería de los uniformados era excelente: “Más de la mitad de los miles de muertos... habían parecido de la misma manera: una bala en la frente”.
En muchas ciudades y pueblos del país se formaron juntas revolucionarias y hubo momentos en que se creyó que el gobierno iba a caer. La usa intervino al enviar tropas desde Panamá para afianzar al régimen. Pero el gaitanismo no había creado estructuras políticas sólidas, capaces de enfrentarse a la inmensa tarea de la toma del poder. Y así como las fuerzas del gobierno no podían restablecer el orden en todos los rincones del país, tampoco las fuerzas populares podían imponer el suyo ni crear nuevos mecanismos democráticos para el manejo de los territorios bajo su control.
Bien pronto se diluyó el ímpetu revolucionario de las masas y el país quedó a merced de la violencia generalizada, sin dirección central y sin estrategia, de 2 pueblos enfrentados por el odio: el pueblo liberal y el pueblo conservador.
La violencia fue sobre la Población. Participaron en ella hombres, ancianos, mujeres y niños. La lucha fue muy desigual e irregular. Las masacres de población civil cometidas por: uniformados disciplinados, bandas paramilitares conservadoras y  guerrillas liberales.
A la muerte de Gaitán, siguió el estallido social conocido como ‘El Bogotazo’, rebelión espontánea que fue reducida mediante la represión. A la represión indiscriminada, surgió como respuesta la organización de grupos de defensa de la población ante los desmanes del régimen. Fue entonces, como desde las propias bases del Partido Liberal surgieron los primeros núcleos guerrilleros en la historia contemporánea de Colombia.

1953-1956 Golpe de ‘Opinión’, de Estado 
del General Rojas. 
Y a pesar de que Rojas Pinilla no quería y vacilaba, porque en Colombia la casta gobernante no han dado casi nunca permiso para estas cosas, lo obligaron a deponer al presidente y a asumir el mando con un plan de ‘reconciliación’ y Pacificación Nacional: "La Patria por encima de los partidos". Y así fue cómo nos decretaron la paz. Fue apoyado por el ‘frente civil’ compuesto: los liberales, conservadores contrarios a Laureano, la ANDI, SAC, asociación bancaria, de ganaderos, prensa habla y escrita, federación de cafeteros de comerciantes, la iglesia católica, quienes luego se transformaron en el ‘frente nacional’ y tumban al dictador.
En este escenario el ‘Jefe Supremo’, como llamaban al Rojas, el General Presidente, se apartó de los gobiernos conservadores de Mariano, Laureano y Roberto Urdaneta Arbeláez, 1946-1953, que llamaban a los llaneros alzados en armas ‘bandoleros’ o ‘delincuentes comunes’ que actuaban movidos por odios y pasiones para satisfacer sus deseos personales”, porque no los denominaban “guerrilleros”, es decir, delincuentes políticos.
Por medio de las amnistías, cerca de 5.000 guerrilleros liberales dejaron las armas.  Embriagados por la que consideraban una gran victoria del Régimen de las Fuerzas Armadas, sus propagandistas no contaron todo lo qué pasó con los desmovilizados. Estos, campesinos que regresaron a las tierras que ocuparon antaño, confiados en las promesas de Bogotá, las encontraban en manos de conservadores que, lejos de restituírselas, los expulsaban de nuevo en medio de amenazas. O sea que los reinsertados liberales no hallaron la prometida paz. 
Que no fue tan completa la pacificación del régimen militar pudo comprobarse, asimismo, porque en su transcurso y según las mismas declaraciones oficiales, estaban en pie de guerra; Durante las negociaciones varios de los grupos que no entregaron las armas se concentraron en: Sumapaz, Cabrera, Carmen de Apicalá, Cunday, Icononzo, Pandi, Venecia, en el mismísimo Melgar, sede de una importante base militar; Con el argumento de acabar con el ‘comunismo’, los altos mandos enviaron a algunas de esas localidades al Batallón Colombia, curtido en Corea, y fueron atacados por fuerzas militares que usaron helicópteros y Napalm provisto por el gobierno de usa a través de la CIA. Se inició entonces otro de los terribles desplazamientos que han caracterizado al viejo conflicto armado de Colombia. Estas guerrillas liberales radicales de los cuales hacía parte el después fundador de las FARC, Pedro Antonio Marín, Manuel Marulanda Vélez, alias ‘Tirofijo’, con ‘Mariachi’, Loayza, se retiraron hacia el sur, en la región de Marquetalia, El Pato Caquetá, Riochiquito Cauca, Guayabero y el sudoeste de Tolima. Campesinos acosados por bandoleros y por los uniformados.
El pacificador Rojas, en 1955, destinó $252 millones al ejército  y apenas $41 millones a la salud y $62.5 a la educación, pero preciso es recordar que no gastó más en seguridad que lo que hicieron los presidentes Ospina, Gómez y Urdaneta. Dos años después de que los civiles recuperaron el poder, todavía quedaban en Colombia 43 cuadrillas de bandoleros en plena actividad con más de 1.000 integrantes.
En junio 13 de 1957 el ‘frente civil’ el mismo que lo monto exige la renuncia del general rojas, en razón a que gravó a los grandes capitales por ingreso de dividendos, acciones y bonos, que habían estado exentos hasta el momento y autorizó a los gobiernos locales para cobrar un impuesto a sucursales bancarias y de seguros. Siempre los Impuestos.

1958-1975  El Frente Nacional. 
Esta época se debe llamar ‘Las mafias’ le viene mejor. Fue una coalición política concretada en 1958 entre el Partido Liberal y el Conservador, para distribuirse el botín del Estado y eliminar la oposición y participación en política y en el manejo del estado de quien no fuera de uno de esos partidos, con la excusa de detener las matanzas generadas por ellos, con el falso argumento de respuesta contra la dictadura militar de 1953 a 1956, que ellos mismo ‘montaron, apoyaron y tumbaron’, y luego de una década de grandes índices de violencia y enfrentamientos políticos radicales.
Al terminar el ‘frente nacional’ en 1974 la clase política se negó a cambiar el sistema, que continua operando con la creación de ‘partiditos’ con raíz en el liberal y conservador, como la U, cambio radical, centro democrático, alas equipo Colombia, Colombia democrática, opción ciudadana, PIN, primero Colombia, nueva fuerza democrática, Colombia viva, visionario, país que soñamos.
Los representantes de ambos partidos, Alberto Lleras Camargo, liberal y Laureano, conservador, se reunieron para discutir la necesidad de un pacto entre ambos partidos para restaurar la presencia en el poder del Bipartidismo. En julio 24 de 1956, los líderes firmaron el ‘Pacto de Benidorm’, en tierras españolas, en donde se estableció como sistema de gobierno que, durante los siguientes 16 años, el poder presidencial se alternaría, cada 4 años, entre un liberal y uno conservador. El acuerdo llegó a su fin en agosto 7 de 1974, comenzó a ser aplicado en 1958, luego de la caída de la ‘dictadura’ de Rojas, depuesto por un ‘Paro Patronal’, la transición política efectuada por una Junta Militar y con la elección de Lleras Camargo.  Fue en estos años que comenzaron a actuar las mafias organizadas:
. La mafia de los esmeralderos
Colombia es el mayor productor de esmeraldas del mundo. En torno a los basureros de las minas, bajo control del ejército, comenzó la actividad de robos en gran escala. Pronto hubo más delitos, más dólares y más violencia en las regiones esmeralderas. Políticos corruptos compraban y vendían cargos de auditores en las minas, para negociar con las mafias y favorecer el comercio clandestino. Más violencia. Más arbitrariedad. Más corrupción. Con la intermediación de la iglesia católica y el partido conservador.
. La mafia de la política
Después de siglo y medio de guerras civiles, el partido liberal y el conservador se pusieron de acuerdo para alternarse en el poder durante 16 años, manteniendo la paz por arriba, para que el pueblo hiciera su propia guerra, por abajo. De esta época data la ‘Guerra Sucia’ en Colombia, pues fue preciso comenzar a matar, hacer desaparecer, intimidar e eliminar por diferentes medios a dirigentes estudiantiles, sociales, sindicales, indígenas, afros, campesinos, políticos de oposición, etc.
El ‘frente nacional’ gobernó ininterrumpidamente con Estado de Sitio, y los gobiernos que le han sucedido lo siguen haciendo. La represión, con los años, se ha convertido en una rutina implacable. En un país donde la pena de muerte no existe, los allanamientos practicados por la fuerza pública siempre terminan con el mismo saldo: familias enteras son exterminadas y luego se pone el rótulo de ‘guerrillero’ a cada muerto, incluyendo a los bebés. A partir del ´frente nacional’, el estado colombiano se erige como un Estado Terrorista, independiente  de la buena o mala voluntad del presidente de turno.
. Las mafias de la marihuana, primero, y 
de la cocaína, más tarde. 
Al amparo de estas políticas represivas nacieron, originalmente capitales de políticos regionales que se invierten en este negocio, con la anuencia o la complacencia del poder central. Cuando estas mafias comienzan a desarrollar sus propias violencias, y cuando entran en conflictos con usa, los grandes políticos liberales y conservadores reaccionan e intentan reprimir estas actividades. Pero ya es tarde.
Desde 1958 han recibido regalos, dineros, caballos de carreras, automóviles, invitaciones y zalamerías de los peores mafiosos del país. Comparten con ellos acciones en las grandes empresas. Reciben sus contribuciones en las campañas electorales. En muchas regiones del país, dependen por entero de las mafias. El círculo se ha cerrado.
Las mafias, que el estado y los grandes medios de información o publicitarios llaman paramilitares, ‘convivir’ o Auc, han desarrollado y ‘modernizado’ la escuela tradicional de la violencia en Colombia. Además de los métodos de tortura y exterminio que los partidos tradicionales perfeccionaron durante casi 2 siglos de guerras civiles y asonadas anticonstitucionales, las mafias han introducido los atentados en gran escala, los asesinatos sistemáticos de jueces, periodistas, políticos, campesinos, los descuartizamientos con sierra mecánica, antes a machete, y otros avances técnicos similares.
La expansión de la actividad mafiosa no solamente ha significado una ampliación de los territorios de la violencia en las 4 últimas décadas del siglo. Además, y esto es lo más grave, ha significado una descomposición general de la sociedad. Los dineros de la mafia, sus métodos y su política de corrupción han penetrado en las instituciones, en los partidos políticos, en todos los estamentos sociales, en la fuerza pública e incluso en los movimientos llamados ‘revolucionarios’ o ‘contra revolucionarios’ paralelos al partido comunista colombiano.
Las mafias han sabido aprovechar en su beneficio el tradicional ‘clientelismo’ de la política colombiana. Se han apoderado de puntos claves en la estructura gamonalista y caciquista de los partidos políticos. Han logrado intimidar, neutralizar, corromper, sobornar o simplemente convertir en socios de sus fechorías a magistrados, ministros, mandatarios, jefes civiles nacionales y locales, uniformados y eclesiásticos.
Una parte importante del país ha respondido a este desafío con valor y coraje civil. La respuesta de las fuerzas de la corrupción ha sido implacable: centenares de jueces, periodistas, políticos honestos, han sido asesinados brutalmente. Debe constatarse que a pesar de esto, muchos colombianos continúan sosteniendo con dignidad y valor sus posiciones en contra de la corrupción, el clientelismo político y la penetración de las mafias en las instituciones del país.
Legalizamos los dineros producto de las actividades ilícitas, narcotráfico, contrabando, desfalcos estatales, con las reformas y amnistías tributarias que cada año hacen los Presidentes. Y la venta de bonos de deuda pública. Los dineros de la mafia y la guerrilla son depositados en todas las entidades del sistema financiero.
4ª. Cartel de las guerrillas
Durante el ‘frente nacional’  surgieron también las guerrillas revolucionarias.
1964 FARC
Nace la guerrilla de las Farc en abril o mayo de 1964. Es la guerrilla más antigua y numerosa del mundo. Fundada después de la ofensiva que, "con el fin de reafirmar la autoridad del llamado frente nacional", la fuerza pública  realizó  un feroz ataque, la ‘Operación Soberanía’ que era parte del llamado ‘Plan Laso’, Latin American Security Operation, con 2.400 soldados, 5 helicópteros, 2 Kaman, 2 Iraquois y uno de observación, aviones, participación de usa y el uso de napalm, bombas bacteriológicas, armas químicas, sobre una comunidad de 50 familias campesinas que habitaba en ‘Marquetalia’, un pequeño territorio del corregimiento de Gaitania, municipio de Planadas, Tolima, una de las comunidades creada por grupos armados liberales radicales a finales de la época de ‘La Violencia’ que siguió al ‘Bogotazo’ en 1948.   “El problema era que la fuerza pública mataba campesinos, porque eran liberales, entonces los campesinos se armaron, empataron machetes en palos y escopetas de fístulas, de cápsulas, y una que otra arma de la Guerra de los Mil Días y se enfrentaban a los uniformados”.
En 1961 Alvaro Gómez Hurtado hijo de Laureano 'el monstruo', fue el primero que acuño, bautizo o estigmatizo, como ‘Repúblicas Independientes’  y las condenó a muerte: las áreas de Riochiquito, Pato, Guayabero, Sumapaz, la región del Ariari y la comisaría del Vichada; el senador conservador en el Congreso de la República afirmo: “no se ha caído en la cuenta que hay en éste país una serie de ‘Repúblicas Independientes’ que no reconocen la soberanía del Estado”, lo que hoy se llama ‘postverdad’. Tildándolas de comunistas, a las organizaciones agrarias que debieron transformarse de verdaderas autodefensas, en entidad guerrillera. 
En junio 14 de 1964, a las 8:02 a. m., el teniente coronel José Joaquín Mata-llana, comandante del Batallón Colombia, que estuvo asesinando coreanos, saltó de un helicóptero Iraquois, de fabricación usa, sobre las ramas de los árboles que dominaban la parte alta del pequeño valle de ‘Marquetalia’, en una región escarpada del sur del Tolima, en las estribaciones del nevado del Huila, con el propósito de eliminar los grupos de bandoleros en que habían terminado convertidas las guerrillas liberales del norte del Tolima. Lo que parecía una exitosa operación militar derivó en la conformación de la guerrilla más poderosa del país. ‘La Farc’, se inició con el asesinato de Jacobo Prías ‘Charro Negro’, fundada por Isauro Yosa ‘Mayor Lister’, Isaías Pardo, Ciro Trujillo Castaño ‘Mayor Ciro’,  Marcelino Trujillo Bustos ‘Martín Villa’,  Rigoberto Lozada Perdomo ‘Joselo’, Rogelio Díaz, Glicerio González, Fermín Charry, Laurentino Perdomo, Noel Matta Matta-Guzmán ‘Efraín Guzmán’ o ‘Comandante Nariño’, Jaime Bustos, Miguel Ángel Pascuas ‘Sargento Pascuas’ o ‘Muerte Negra’, Jaime Guaracas, ‘Tirofijo’, Luis Alberto Morante ‘Jacobo Arenas’.
Resulta inexplicable que una fuerza como la desplegada para realizar la ‘Operación Marquetalia’, que de acuerdo con los archivos militares fue de más de 2.400 hombres en armas, y según analistas de la época pudo haber llegado a 16.000, no fuera capaz de impedir la fuga de un grupo de 48 guerrilleros que ocupaban el caserío de Marquetalia en el momento del ataque, que les tocó enfrentar esa guerra que duró más de 3 meses, hasta que los sacaron de Marquetalia, porque se acabó la economía, la comida. En los combates murió una guerrillera a la que un avión ametralló y un guerrillero que se desnucó con un bulto de maíz.
Las autodefensas de Marquetalia se vuelven un grupo móvil y deciden que en adelante no pueden estar al lado de la población civil. Hasta ese momento la guerrilla liberal habían estado muy involucradas dentro de la población civil porque habían surgido como una necesidad de defensa de la vida y los bienes del núcleo campesino. Los combatientes de Marquetalia dejan de ser un núcleo autodefensivo y comienzan a tener una nueva concepción de tipo territorial. Con la ‘Operación Marquetalia’ la clase dirigente de este país crea el movimiento armado colombiano, crea las Farc.  Después, con la ‘distribuida’ de frentes para el Magdalena Medio, Tolima, Huila, y Cauca vino la dislocación del Ejército y la guerrilla pudo resistir más y así ha llegado hasta esta época.
1964 ELN.  
Nació a mediados de los años 60 en los departamentos de Santander, Antioquia, sur de Bolívar y sur del Cesar. Influenciados por la ‘Teología de la Liberación Cristiana’ y por la revolución cubana. En julio de 1964 comenzó la marcha guerrillera del ELN, encabezada por los hermanos Marco, Antonio y Fabio Vásquez Castaño, sólo eran 18 los combatientes. En enero 7 de 1965, el grupo insurgente atacó el municipio de Simacota, en Santander, allí presentaron un manifiesto a través del cual explicaron los motivos de su lucha armada. A las filas se unieron varios sacerdotes inspirados en la Teoría de la Liberación, una corriente nacida en el seno de la Iglesia católica en Latinoamérica con fuerte acento en acercarse a los pobres, entre ellos estuvieron: Aurentino Rueda, Domingo Laín, José Antonio Jiménez, Diego Cristóbal Uribe, Bernardo López Arroyave, Manuel Pérez, Camilo Torres. Igual, Nicolás Rodríguez Bautista, Gabino, ingresó al movimiento cuando tenía 14 años.
1967 EPL
Entre los años 1967 y 1970 el EPL se consolidó como un grupo guerrillero con influencia en la región del Alto Sinú y San Jorge, Cordoba, Sucre y la región del Magdalena Medio y que extienden hacia las regiones del Bajo Cauca y Urabá en el departamento de Antioquia.
1973 M-19
Germino por: 
1º a raíz del fraude electoral en las elecciones presidenciales del 19 de abril de 1970 que dieron como ganador a Misael Pastrana, nace como rebeldía y movimiento político y luego se vuelve un movimiento armado; 
2º Integrantes de la ANAPO que en desacuerdos con el resto de la colectividad por la actitud tomada por Samuel Moreno Díaz al acercarse al Partido Conservador.
Fundadores:   Jaime Bateman,  Iván Marino Ospina,  Carlos Pizarro, Alvaro Fayad, Luis Otero Cifuentes, Carlos Toledo Plata, Israel Santamaría, Andrés Almarales, Iván Jaramillo.

Falta. Quintín

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